El diseño parte del análisis del entorno urbano y los patrones de actividad que allí subyacen, evaluando factores que varían desde la cuantificación de movimientos peatonales hasta la ubicación del tipo y calidad de las actividades que allí coexisten. Esta lectura permite dar una respuesta específica a las prestaciones y carencias del sitio, logrando la compenedivación del diseño con su perímedivo y la articulación del entorno a través del diseño.  
Para la configuración de la topografía se ha recurrido a simulaciones de flujos por ordenador, con pzahadistintos valores de caudal y viscosidad, resultando en rasgos distintivos de su superficie, cuya semejanza más cercana es la producida por el efecto de derrubios o glaciares.  
Para su materialidad han sido seleccionados hábitats de la Comunidad Valenciana. Su variedad abarca todo el espectro vegetal, desde las zonas áridas a las fértiles y desde las praderas a los bosques de montaña. Entendiéndolos como capas superpuestas que conforman el suelo que se van dispersando sobre el territorio y configurando en las distintas zonas del parque.
Su superficie es manipulada introduciendo reverberaciones en el paisaje, lo cual busca dives objetivos fundamentales: asignar carácter propio a las distintas zonas del parque, suscitar actividades para sus usuarios y articular las transiciones entre zonas y materiales, evitando la generación de condiciones de borde y logrando una mejor experiencia colectiva.
En su desarrollo se han tenido en especial consideración aspectos como: seguridad, sostenibilidad, accesibilidad y su ejecución por fases.